26 de octubre de 2014

VIOLENCIA OBSTÉTRICA EN EL PERÚ


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define que los elementos y comportamientos presentes en la violencia obstétrica se pueden clasificar en 5 tipos de agresiones:


1.-  En el 1er tipo se encuentra la práctica excesiva de la cesárea, el rasurado del pubis (tricotomía), enemas evacuantes, cortes quirúrgicos para agrandar la vagina durante el parto (episiotomías), revisiones de la cavidad uterina previamente al parto, separación del bebé de su madre en los primeros minutos de vida, imponer horarios de lactancia y limitaciones en el trabajo de parto (tener un parto vertical), ya que generalmente se les prohíbe estar acompañadas por algún familiar. Estos procedimientos rutinarios podrían ser evitados a menos que exista una condición médica precisa. Se llevan a cabo generalmente sin brindar información a las mujeres para que decidan si están de acuerdo o no con ellos. 

Realidad: De todas las personas que conozco y que dieron a luz en hospitales del estado, ninguna de ellas pudo entrar a la sala de dilatación ni a la sala de partos con algún familiar. Ellas, aunque se hayan demorado días enteros en parir, aguantaron los dolores y el proceso de parto completamente solas y sin el apoyo emocional de ningún acompañante. No conozco a nadie que le hayan permitido dar a luz de cunclillas, paradas, de lado o en la posición que la parturienta demandara. Todas dieron a luz echadas en cama por indicación del doctor y por reglas del hospital. Y aquí lo peor de todo: pasaron entre 6 y 14 horas en conocer y alimentar a sus bebés. Ni un animalito pare en estas condiciones, a decir verdad.

2.- En la 2da categoría de agresiones están las humillaciones y maltratos efectuados por el personal de salud que se reflejan en frases de sometimiento y humillación, así como en la exposición constante de los genitales femeninos durante las exploraciones vaginales.

Realidad: Nuestras vaginas se vuelven un circo durante el parto y nos quedamos de piernas abiertas como si se tratara de abrir la boca para ir al dentista. La gente entra y sale como dueños de casa sin siquiera tocar la puerta y encima se nos critica por no saber "colaborar" para las exploraciones vaginales. Lo peor del asunto es que las exploraciones no las hacen las mismas personas ni en presencia de los mismos auxiliares (los médicos, auxiliares y estudiantes rotan turnos constantemente). Yo lo veo como una violación, una violación constante, y encima consentida por nosotras. Así de simple.

¿Y en cuanto a las humillaciones y maltratos verbales? Bah! aquí me quedaría escribiendo por horas. Dentro de las más usadas que conozco tenemos:
"¿quién crees que sabe más, el doctor o tú?"; "no preguntes mucho porque te van a agarrar cólera"; "aquí se ha visto de todo, así que abre las piernas nomás"; "espero no verte el próximo año pariendo otra vez"; "si no aguantas este dolor, ¿cómo crees que vas a aguantar el parto?"; "para abrirse de piernas sí son buenas"; "seguro que hace nueve meses no te quejabas tanto"; "si te gustó hacerlo, entonces ahora aguántate mamita"; "colabora porque sino se muere el niño"; "cállate, no grites tanto"; "esta chica no sabe pujar"; "acá no se llora, para eso fuiste valiente de abrirte de piernas hace meses"; "si no colaboras tendré que usar este aparato"; " no seas floja y párate a cargar a tu hijo"; "no necesitas analgésicos porque no duele tanto"; "cámbiate sola que aquí nadie te va a ayudar"; "anda al baño sola porque yo tengo otras cosas que hacer"; "apúrate que tu marido está esperando afuera desde hace horas". 

3.- En la 3era categoría están los procedimientos obstétricos realizados para facilitar el aprendizaje de los estudiantes y residentes médicos, ya que comúnmente se llevan a cabo sin la autorización de las mujeres con el pretexto de que contribuyen a la enseñanza de la medicina.

Realidad: No tenemos ni idea por qué tantos extraños se ponen en círculo alrededor nuestro, ni por qué hablan de nosotras y de nuestros cuerpos ignorándonos olímpicamente como si no estuviéramos ahí.  Estos extraños, que no nos informan de lo que está pasando, siempre terminan sabiendo más de nuestro parto que nosotras mismas. Lo peor de todo es que esto sucede mientras estamos agonizando de dolor, aterradas de miedo y en la peor soledad del universo.

4.- La 4ta categoría enmarca el diseño de presupuestos y espacios de atención materna desde una mirada masculina, es decir, sin que intervengan en la planeación las consideraciones de mujeres expertas. Como consecuencia de lo anterior, generalmente los espacios de atención materna son reducidos, no pueden participar familiares y en algunos casos las mujeres están hacinadas.

Realidad: Ninguna mujer debería pasar en soledad un momento tan íntimo y trascendental como lo es el nacimiento de un hijo. La demanda psicológica y física es tan extrema, que vivirlo en soledad es equivalente a vivir el peor abandono de nuestras vidas. Ni a una persona recién amputada se le deja tan sola como nos dejan a las embarazadas en nuestra labor de parto. Lo peor de todo es que luego se preguntan ¿por qué los varones demoran en crear vínculo con sus hijos?, ¿por qué la maternidad es exclusiva de las mujeres?. Bueno, aquí la respuesta: ¡Se les niega la oportunidad de participar desde un inicio!

5.- Como 5to y último tipo de agresiones están el maltrato cultural y social en salud reproductiva, al discriminarse a las mujeres indígenas y de sectores rurales por sus concepciones y prácticas culturales. Como ejemplo está la crítica a la labor de las parteras.

Realidad: Este apartado es el que más ira me genera.  Me avergüenza escribirlo, pero mi país es tan discriminador que sólo las mujeres que viven en la costa, las que tienen estudios superiores o las que aparentan ser anglosajonas ("gringuitas") pueden acceder a partos más humanizados. El resto de mi país está jodido y las mujeres (pobres, sin estudios y con rasgos andinos) está condenadas a ser violentadas por cada hijo que tengan por el resto de sus vidas. Estas mujeres, que muchas veces sólo hablan su idioma natal, son las que verdaderamente sufren. Acá no estamos hablando de dar a luz echada o de un simple rasurado; acá hablamos del peor sometimiento y violación de derechos que se puedan imaginar. Prueba de esto son las 300 mil mujeres víctimas de las Esterilizaciones Forzadas de los años 90's.  ¿Cómo es posible pensar que le harían un bien al Perú ligándole las trompas a 300mil mujeres de bajos recursos SIN SU consentimiento?, ¿cómo es posible que las engañaran y sometieran para dar su consentimiento de un procedimiento que no les habían explicado?, ¡con qué derecho!. Una realidad que me llena de ira, me avergüenza y me humilla como mujer.



Después de leer estos cinco puntos, ¿se podrán imaginar la odisea que fue para nosotros elegir un lugar que brinde partos humanizados? ¡Fue casi imposible! Y dentro de lo que existía por lo menos encontramos algo decente (aunque nos quedáramos con los bolsillos vacíos).
Si quieren saber cómo finalmente elegimos la clínica para dar a luz, den click aquí.

Si quieren saber más sobre las Esterilizaciones Forzadas, den click aquí para ver el facebook oficial del movimiento. Y si quieren informarse aún más, les dejo también su página web oficial.
Ah! y para no perder el hilo, pueden también revisar la organización de Parto Humanizado Perú.

Por último, les dejo unos videos muy buenos sobre Violencia Obstétrica y Parto Humanizado en el mundo. Ojalá mi país fuera más consciente de este tema.


 



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