Mostrando las entradas con la etiqueta trabajo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta trabajo. Mostrar todas las entradas

3 de febrero de 2015

10 COSAS QUE DEBÍ SABER ANTES DE SER MAMÁ


1.- No sabía que mi cuerpo parecería una gelatina. Yo sabía que quedaría con unos kilos de más, pero esta panza que me cuelga ya tiene vida propia. La toco de un lado y se mueve como gelatina del otro. Mis lonjas post parto se mueven sin coordinación cuando yo camino o hago cualquier movimiento, y encima se rehusan a ser controladas con una faja. Es cierto que me he pasado los últimos 6 años subiendo y bajando de peso, pero jamás pensé quedar con estos pellejos colgando por todos lados. Jamás.

2.- No sabía que me pelearía con la comida. No tenía idea que desde el primer día post parto aprendería a comer parada, a comer frío, a comer a deshoras, a comer por partes o simplemente me olvidaría de comer. Yo, la amante de la comida, ahora no tengo ni tiempo para comer, y si lo encuentro, tampoco como porque me siento una ballena. Es una contradicción, una pelea constante con el plato.

27 de enero de 2015

EL PRIMER DIA QUE LA DEJÉ SOLA CON SU PADRE


Después de haber pasado un largo mes de haber visto, sentido, olido, pensado y cuidado a nuestra bebé mañana, tarde y noche; llegó el momento en que tuve que regresar a trabajar. Y sí, lo confieso abiertamente: yo decidí regresar a trabajar sin tener la necesidad de hacerlo. No necesitaba el dinero, es cierto, pero sí necesitaba mi independencia y necesitaba sentirme útil. Y no es que mi humanidad no haya sido de utilidad para mi bebé recién nacida, porque sí lo era! era yo su único sustento!,  pero pienso que la cosa con un recién nacido es diferente.  El recién nacido no te sonríe, no te dice gracias y no te obedece; más bien hace todo lo contrario, no te escucha, no te entiende y no te deja dormir. Así que sobrevivir con un recién nacido es para mí, una tarea en la que sólo das y no recibes mucha recompensa a cambio (sólo la recompensa de saber que lo estás manteniendo vivo). En cambio en mi trabajo sí me sentía recompensada, me sentía liberada, me sentía útil y completa.
Yo, una mujer que a sus cortos 28 años ha vivido en otros países, ha viajado mucho y jamás se ha tomado vacaciones por más de dos semanas, me sentía asfixiada con la maternidad y sentía que necesitaba mi vida de vuelta. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...