16 de octubre de 2014

¿CÓMO ELEGIMOS LA CLÍNICA PARA DAR A LUZ?


De repente esta no es una pregunta crucial para muchos de ustedes pero para una tipa tan controladora como yo y para un tipo tan nervioso como mi novio, fue un tema al que le dimos varias horas de análisis.

Antes de empezar deberán tener en cuenta que nuestro embarazo se suscitó bajo tres circunstancias especiales: 1) nosotros no vivimos en Lima y la cantidad de clínicas privadas en provincia son bastante limitadas, 2) durante los primeros seis meses de mi embarazo los servicios de salud gratuitos del estado peruano estuvieron en huelga y sólo atendían casos de emergencia; y 3) yo tengo una operación previa de las vías urinarias a causa de una enfermedad congénita rara.
Decidimos entonces que por mis antecedentes médicos y por la situación que mi país estaba atravesando en ese momento, lo más seguro para unos papás primerizos como nosotros sería dar a luz en un lugar donde no nos dejaran colgados por huelgas médicas imprevistas. Y, aunque no contábamos con un seguro médico particular, decidimos dar a luz en clínica privada aunque eso implicara un trauma severo a nuestros bolsillos.


Entonces, ¿qué tomamos en cuenta para elegir la clínica?


1.- Queríamos que la clínica ofreciera un servicio con precios que nosotros pudiéramos pagar sin quedarnos endeudados por el resto de nuestras vidas. Era importante para nosotros hablar de precios finales para no salir con pagos sorpresa de último momento que nunca fueron informados.

Realidad: todos sabemos que muchas veces (o por lo menos en provincia) no brindan la información completa ni en el momento oportuno. Se aprovechan de la necesidad de la gente y a la hora de la hora salen con “cuentas fantasma”.


Por un parto humanizado
2.- Queríamos que la clínica tuviera buena reputación por brindar servicios de parto humanizado. No quería por nada del mundo sufrir el maltrato atroz de estar abierta de piernas por horas mientras 20 desconocidos entraran a mi habitación para ver mi vagina como si fuera un circo. No quería que me dijeran cosas ofensivas como “a ver si con esto te dan ganas de tener otro”, o que se rían y hagan chistes entre ellos mientras yo estaba pasándolo fatal. Yo sólo quería que me trataran con dignidad, que me trataran como humana, nada más que eso.

Realidad: El maltrato obstétrico es muy común pero poco comentado. En Perú por fin se están organizando grupos para enfrentar este problema y el tema poco a poco se está introduciendo en la sociedad. Para ir al facebook oficial de la Organización Parto Humanizado Perú, dale click a este enlace. 


3.- Queríamos que la clínica contase con políticas que nos entregaran a nuestra nena lo más pronto posible y que permitiera a mi novio estar con ella en todo momento (inclusive en la limpieza, las revisiones de postnatales, las primeras vacunas, etc.).

Realidad: En muchas clínicas particulares de nuestra ciudad (y me atrevo a decir que en todos los hospitales del estado) das a luz y desaparecen con tu hijo hasta el día siguiente. No lo ves, no lo tocas, no lo alimentas, no lo hueles, ni nada durante 24 horas o hasta el día siguiente.


Paternidad activa
4.- Queríamos que la clínica permitiera a mi novio quedarse a dormir con nosotras desde el mismo día de ingreso hasta el último día de estancia en la clínica. Así también, queríamos que le permitieran entrar a la sala de partos conmigo y que no me dejara sola en ningún momento del proceso.

Realidad: Los hospitales del estado (o por lo menos los de mi ciudad) no permiten que el padre ni ningún acompañante entre a la sala de partos con la mujer embarazada. Aunque ella esté en labor de parto por 28 ó 30 horas, nadie puede entrar a acompañarla, ayudarla o consolarla. Nadie puede tampoco quedarse a dormir con ella y la recién estrenada madre se las tiene que arreglar sola durante la noche. El esposo puede visitarla pero sólo en horarios de visita como cualquier otro mortal (3-4 horas diarias).


5.- Y por último, queríamos que la clínica tuviese buenas referencias de personas cercanas a nosotros. Es decir, queríamos contar con la experiencia de amigos o familiares que hayan dado a luz en la clínica en cuestión para que nos den referencias imparciales del servicio de maternidad y neonatología.



Ojo: para tomar una decisión NO fue importante para nosotros que la clínica:
  • Esté ubicada en un lugar próximo a nuestra casa o en un lugar céntrico y accesible
  • Brinde servicios adicionales como psicoprofilaxis, asesoría para lactancia, u otros.
  • Tenga horarios estrictos/flexibles de visitas para familiares o amigos (yo me conformaba con que mi novio esté conmigo siempre, así que mi familia y amigos podían esperar).
  • Ofrezca habitaciones compartidas/individuales, con o sin baño privado.
  • Ofrezca comodidades adicionales como jacuzzi, wifi, televisión por cable, recepción dentro de la habitación, etc.

La verdad es que hicimos la mejor elección y la clínica resultó mejor de lo que esperábamos.

Los precios desde un inicio fueron los mismos y no salieron con cuentas fantasma como nos preocupaba. Aunque la clínica estuviera ubicada a media hora de nuestra casa, estaba en un lugar bastante céntrico. Al frente de la clínica había un centro comercial donde se podían comprar cosas de último momento y cerca de ahí lugares de comida que hacían delivery hasta la habitación del hospital para que mi novio pudiera almorzar conmigo sin dejarme solita. Así también tenían varios tipos de habitaciones que ofrecían distintos tipos de comodidades según tu disponibilidad de dinero: cable, vista a la calle, vista al parque, jacuzzi, recepción con muebles, etc. Todas las habitaciones contaban con baño privado, sofá cama para el acompañante y teléfono. Con un trámite adicional y bastante simple, se podía obtener un pase gratis para el estacionamiento durante toda estancia en el hospital, así que eso fue definitivamente una cosa positiva para agregar.
Pero lo mejor de todo es que las mismas obstetras de la clínica ofrecían (por un pago adicional) un servicio de psicoprofilaxis prenatal y asesoría de lactancia muy completo. (Click aquí si quieres saber más sobre nuestras clases de psicoprofilaxis obstétrica).

En conclusión, fue una buena decisión y quedamos más que contentos.

Pienso que todo padre debería tener una experiencia acogedora en un momento tan importante como lo es el nacimiento de un hijo y, por supuesto, la elección de la clínica no es la excepción. Es más, diría yo que es el inicio de muchas tomas de decisiones. No hay como sentirse seguro, entendido y humanizado.

Y tú, ¿cómo elegiste la clínica/hospital/maternidad para dar a luz? ¿qué criterios tomaste? ¿qué otros servicios brindaba el lugar? ¿fue como lo esperaban?

3 comentarios:

  1. La mía fue de película, y será motivo de un post completo en un par de semanas. Resumiendo, llevé mis 9 meses de embarazo con un médico conocido nuestro y decidimos atenderme en la clinica donde el trabajaba. El día de mi cesarea llegué a las 6 am y me dijeron que el area de gineco-obstetricia no estaba recibiendo gestantes "por el momento". Mi doc tuvo q buscarme otra clínica donde pudieran operarme ESE día, y al final lo tuvo q hacer oooootro doc que nunca había visto en mi vida. Felizmente la clinica nueva fue A1, pero el ajetreo pre-parto fue para morirse!

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  2. Mamá imperfecta, viviste el trauma de todo padre, ¡Qué horror!
    Qué insensible la gente de "pelotearnos" de un lado a otro como si se tratara de ir en búsqueda de restaurantes, farmacias o tiendas.
    ¡Ansío de leer tu post sobre el drama de tu parto!
    Siempre estoy atenta de tu página.

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    Respuestas
    1. Nombre de la clínica y ubicación por favor.

      PD:Excelente Blog 👍

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