21 de septiembre de 2014

LOS VÓMITOS DEL EXORCISTA (Parte II). Cosas horribles del embarazo que nadie te dice.

continuación...

Resulta pues, que gracias a mi inexperiencia terminé guardándome muchas cosas y mantuve mi boca cerrada de quejas por varias semanas más; inclusive con personas que sí podrían haberme ayudado. Y con esto último me refiero a mi salvadora, a una de mis primas que es médico.
En ese momento ella estaba estudiando una maestría en el extranjero y para coincidencia mía, su mamá había tenido embarazos parecidos al mío. Mi agonía entonces se acabó cuando por fin decidí contarle a mi prima lo que estaba pasando y cuando por fin escuché lo que necesitaba escuchar: “lo que tú tienes se llama hiperémesis gravídica y necesitas medicación. Ve al doctor y cuéntale lo que te pasa porque te pueden internar por deshidratación”.

Por fin! Mi ángel guardián! Hasta me pasó investigaciones en inglés donde explicaban las posibles causas de esta condición, qué medicamentos eran los más usados y qué comidas tenía que empezar a introducir a mi dieta poco a poco (plátanos, arroz, bebidas heladas y kion).  Cuando leí esto último en una de las investigaciones que me envió, todo tuvo sentido para mí. Sin saberlo había estado consumiendo alimentos que se habían descubierto eran buenos para las mujeres en mi estado. Y no estoy hablando de tips que te da la gente como tomar limón, tomar leche, cascar membrillo, comer helados de fruta, etc.; yo hablo de investigaciones con bases científicas. Me sentí tan identificada con lo que leía que hasta ganas de llorar me dieron. Se lo leí a mi novio y anoté todos los tips científicos para seguirlos al pie de la letra.

Y es así muchachas que saqué cita con mi ginecólogo, me armé de valor y sin sonar como una mala madre quejona, le conté la cantidad explosiva de vómitos que había tenido durante todas esas semanas. Como era de esperarse, me llamó la atención por haber esperado tanto tiempo para hablar y sobre todo por haber esperado a bajar 7 kilos de peso. Me dijo que si bajaba más kilos tendría que internarme y sí, eso me preocupó y me hizo sentir mal; pero me sentí aún peor por haberme creído el discurso de la gente y haber esperado tanto tiempo para hablar.

El doctor me recetó el famoso Gravol A/P, unas vitaminas y me obligó poco a poco a introducir más comidas a mi dieta. 
 Bueno pues, el Gravol y las vitaminas me calmaron los vómitos al 100% aunque las náuseas persistieron hasta el final de mi embarazo. Aprendí a controlarlas con los tips de mi prima y, con un poco de buen humor, terminaron siendo insignificantes en mi vida desde ese momento.
Pero no todo fue color de rosa, este milagrito de la ciencia llamado Gravol vino con tres armas filudas bajo la manga que no me esperaba: 1) el gravol tiene el efecto secundario de doparte tanto que puedes dormirte hasta parada, 2) da tanta sed como la peor resaca de tu vida y 3) la gente se escandaliza al saber que estás medicada y te incitaba a dejar de tomar las medicinas porque según ellos saben más que el ginecólogo que te las recetó.

Si ya me sentía anulada como ser humano en mis periodos de vómitos, pues dormir 15 horas diarias cumplía a cabalidad ese sentimiento. Sí, es cierto que mi garganta sanó, que empecé a subir de peso y ya no parecía un maldito zombie con ojeras de oso panda; pero igual terminé perdiéndome de muchas cosas en esos meses.
Y para quedar claros, el hecho de tomar la medicación no significó que empezara a tener antojitos o que comiera todo lo que encontrara en la alacena. Aún tenía náuseas y muchas comidas aún me daban asco. Mi vida sexual seguía también arruinada, mi vida laboral un caos y mi vida social totalmente limitada porque lo único que quería hacer era dormir.


Mi pobre vejiga sufrió más que nunca durante ese tiempo del Gravol porque la sed incontrolable me obligaba a tomar muchísima agua y a su vez a ir al baño cada hora. Sí, cada hora. Desde que me despertaba hasta la hora del almuerzo yo iba al baño unas 5 a 6 veces. Y si contamos la cantidad de veces que visitaba el baño durante todo el día, estoy segura que ascendía a las 10 veces. Ese periodo fue tremendamente jodido y sentía que mi vejiga ya no podía más.
Pero eso no fue lo peor. Lo peor fue que después de unas semanas me di cuenta que mi vejiga había sufrido más de lo que pensaba y que mis periodos de vómitos-pujos - estreñimiento me provocaron una cistitis que jamás había experimentado. Esa cistitis de la que hablo me hizo orinar fuego 20 malditas veces al día y aunque evacuara toda la orina de mi vejiga, siempre me quedaba la sensación de tenerla llena. Una verdadera tortura tras otra para ser honesta. 

Pero aunque no lo crean, lo que más me molestó de todo esto no fue lo que acabo de escribir; sino que seguía escuchando críticas a mi alrededor sobre cómo estaba llevando mi embarazo. Si antes me jodían porque era débil, pues ahora me jodían porque tomaba medicamentos (medicamentos que ellos veían como veneno). “Tienes que cuidarte amiga porque si la medicina te hace eso a ti, imagínate lo que le hace a tu bebé”, “que yo sepa no es bueno tomar medicinas en el embarazo”, “¿estás segura que eso es seguro para el bebé?”, “¿qué buen ginecólogo puede haberte recetado medicinas en el embarazo?”, o sino ese silencio cuando no saben qué responder cuando les cuentas que estás tomando medicinas para controlar los vómitos. Yo sé que en el fondo ese par que se quedaron callados pensaban: “¿y para qué necesita tantas medicinas, acaso no puede aguantarse el vómito?”
Ya, está bien, sé que estoy siendo dura y que no estoy viendo la buena intención de la gente que me rodeaba y que ellos lo único que querían era que el bebé esté bien. Yo respeto los consejos de la gente y estoy segura que nadie lo hizo con mala intención; pero lo que sí me queda claro ahora es que primero les importaba el bienestar del bebé, segundo el bebé, tercero el bebé y al final yo. Me pregunto ahora si a alguien se le ocurrió pensar que “si yo no existía, tampoco existiría el bebé” Tampoco a nadie se le ocurrió pensar cómo me sentía yo al tomar esos medicamentos, el miedo de pensar que por mi culpa podría causarle un daño a mi bebé, cómo me estaba adaptando yo a los efectos secundarios que estaban jodiéndome la vida, y las razones por las cuales me vi obligaba a consumir esas pastillas para mejorar mi calidad de vida.
Gente de mierda! El único que me motivaba a tomar mis medicinas y tenía muy claro que yo era más importante en esos momentos que cualquier otra cosa en el mundo, era mi novio.
Mi novio, un santo a decir verdad. Quien aunque no pensara igual que yo siempre me hizo sentir como un ser humano y no un simple recipiente para hacer bebés.

Pero bueno, ya para acabar con mi drama les cuento que las semanas pasaron y llegamos por fin hasta los cinco meses y medio. Dejé progresivamente la medicación y cuando de pronto pude verme al espejo me di con la sorpresa que mi barriguita ya había crecido. Pude verme por fin con ternura y descubrir que tendríamos una niña. Esos sí fueron momentos de felicidad absoluta, momentos que me merecía por haber estado jodida por tanto tiempo.

Las semanas continuaron hasta llegar al final del embarazo y, aunque yo seguía con náuseas y asco por la comida, ya no tenía vómitos. Era un humano normal otra vez.
Click aquí si te perdiste la primera parte.




Y si quieres seguir leyendo sobre otras cosas que nadie te dice del embarazo, dale click a cualquier enlace de abajo (agrego más enlaces cada cierto tiempo, así que atentas):


6 comentarios:

  1. No sé cómo llegué aquí, pero déjame decirte que siento que yo hubiese escrito esto TAL CUAL!!!! JAJAJAJAJ!
    Yo llegué a estar internada por la Hiperémesis y me jodía INMENSAMENTE que me digan "ay, pero eso pasa con membrillo" "y por qué no intentas con esto?" "¿Por qué tanto Gravol? Eso ya es hipocondria"... Cómo epxlicarle a la gente que todos los días despertaba intentando no necesitar esa pastilla, pero que lamentablemente tenía (y aún la tomo) que tomarla porque era mejor vivir con Gravol a tener a mi hijo con hambre y desnutrido!!! jajajaj pero bueno, yo también vivo con el miedo de causarle algo a mi bebé, pero si el doctor aún memantiene de pie con Gravol es por algo. Saludos!!!!!

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  2. Ayyy esta es mi historia, también estuve internada por hiperemesis y todavia queda personas que te dicen que es psicologico, dan ganas de mandarlos a la $%#$%, recien voy camino a 4 meses, vivo con gravol, porque si dejo de tomarlo, vomito hasta el alma... las semanas anteriores fueron de lo peor, donde ningun tipo de medicacion hacia efecto, sentia morir... al menos ahora tengo un poco mas de vida por que el gravol recien me hace efecto, pero duermo en todo lado jeje, pero ya puedo comer al menos alguuunas cosillas y debo recuperar mis 7 kilos perdidos :( ... espero pasen las semanas meses y todo esto quede en el pasado.

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  3. Tal cual... Yo tengo nauseas muuuy fyertes que no me dejan hacer mi vida.... Pero no vomito casi nada... Tengo 7 semanas y el mareo,nuseas son fuertes...y se me junta saliva en la boca cada 5 segundos..: ( la estoy pasando muy mallll...no puedo hacer mis cosas ni trabajar..soy un alma penando... Y eso me deprime....Dios nos de fuerzas para pasar esta etapa tan fuerte....

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  4. Me siento completamente identificado igual me dijeron lo psicológico, el menbrillo, aguantar bla bla nadie entiendes lo que realmente pasa hasta que te pasa, quiero saber la pastilla se toma solo una vez al día o más veces??

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  5. Feliz de leer este post. Yo también tengo hiperemesis y aunque no me han llegado a internar, he ido 2 veces a emergencia por los vomitos interminables. Ahora estoy con 12 semanas de embarazo super feliz, pero no puedo dejar de tomae gravol ap sino me voy en vomitos hasta no parar. Mi estomago rechaza cualquier alimento fresco o crudo, yo soy de comer harta ensalada fresca y fruta, ahora solo como verduras cocidas 1 o 2 veces por semana y solo tomo agua de manzana o mazamorra de membrillo. Voy bajando 5 kilos, pero mi ginecóloga me dijo que muchas embarazadas bajan de peso en el primer trimestre y que debo comer cosas que tolere, asi que eso me hace sentir mucho mejor.

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  6. Identificada al 100% voy por las 11 semanas y realmente me siento debil, tomo la gravol (la normal) 2 veces al dia y me hidrato trato de comer lo necesario solo espero que pase pronto.. esto de los vomitos y nauseas me traen abajo 😏

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